Dime palabras suaves y torturantes, donde solo el viento en nuestros cuerpos precencia el dolor, testigo de el pensamiento y sentir de los latidos.

Son lentas brisas que siento en mi dulces aromas que suelen flotar, y tu con mil palabras me ahogas en el aire.

Dime mi realidad cuentame lo que sucede abre mis ojos cerrados a la inmensidad de lo transparente y que solo yo oscuresco con palabras tan absurdas

Martirio, pena y muerte inunda aquel paaraiso que cree para mi

pues es inevitable que todo sea perfecto

Todo se oscurece todo es irreal...